Lo único que puede controlar o calmar mi alma ardiente es sentir la brisa en mi rostro, pues soy un alma ardiente que tiene deseos de quemar incluso su propio entorno. Pero al sentir la brisa, mi alma cambia esos deseos a un estado sanador capaz de olvidar y continuar siendo el alma iluminada que alumbra mi propio andar.
Safoth.
28-06-2019.
Sede: Centro Cultural Casa del Tiempo.