Corría por los pasillos mentales a través de memorias que no reconocía, buscando siempre tu rostro, tu voz, tu olor, para no olvidarlos por completo ¿Por qué me jugaban esta broma macabra? ¿A caso mis recuerdos huían de mí? ¿Aterrorizaron por descubrir en lo que me convertí? En lo que soy y siempre fui.

Te recuerdo, se disipa más rápido de lo que imaginé, es como si nunca te hubiera conocido, como si el destino nunca nos hubiera cruzado.

Kath.